| |
 |
9.10.04
It's just like a dream...
Ufff! Desperté y me dí cuenta que todo había sido una pesadilla: No se había muerto mi roommate, no me habían chocado el carro, no me habían rechazado en el trabajo y no me había dejado mi novia. Respiro hondo, me estiro y me levanto de mi litera: de vuelta al dulce y adorado VIETNAM.
¿Que? ¿Dónde quedó mi pelotón?
8.10.04
Pandora y su libro de conjuros
Y entonces bajé las viejas escaleras... chirrido tras chirrido iba bajando y apartando las telarañas de mi camino. Llegué al sótano y fingí buscar el libro. Digo que fingí porque en verdad ya sabía exactamente donde estaba, pero pretendí batallar para encontrarlo para que mi autoestima al menos no se sintiera tan humillada. En fin. Tomé el viejo libro, lleno de polvo y recuerdos. Con ese aroma mágico y a la vez misterioso que solo emana de un libro viejo. Retiré el polvo de la cubierta y dejé a la vista el título: Conjuros de magia negra. Tomé la llave para abrir el cerrojo que guardaba celosamente el contenido del libro y al introducirla comencé a sollozar.
¡Pinche mierda! ¿Por qué chingado soy tan débil? ¿Por qué coño tengo que resucitar a los muertos para darme paz interior?
Tras un largo silencio y sin dar vuelta a la llave, me hundí en una profunda depresión y tristeza al pensar que cada vez que sufro, necesito recurrir a imágenes del pasado. Maldita la hora en que el presente dejó de serlo, pues ahora sólo es un recuerdo que me atormenta. Murieron sin decir adiós, y me abandonaron a mi suerte en el peor momento.
Recordé la última vez que resucité a un muerto. Grave, gravísimo error. Los muertos vivientes son incontrolables y se alimentan de tí. Para tu desgracia, su parecido con las personas que algun día fueron es tal, que eliminarlos es más doloroso aún.
La verdad es que recordaba de memoria el conjuro. Sabía cada palabra y cada paso. Conocía perfectamente qué esperar y cómo lograrlo, pero la batalla mental no se libraba en ese campo, se libraba en la decisión de abrir o no el contenido de aquel libro. Horas transcurrieron: yo frente al libro, y el libro frente a mí, mirándonos mutuamente, retándonos y destazándonos. Mi alma se me desprendía de cuajos por tomarlo y alaridos de dolor eran arrancados de sus entrañas al no poder tomar físicamente el objeto de su deseo.
Al final decidí no hacerlo. Decidí no volver al pasado y no apoyarme en su hombro. Renuncié a abrazar la suave y tersa piel de la hiedra; a recargar mi cabeza en el cálido pecho del iceberg. Jugar con la magia negra y con el Diablo trae serias consecuencias, consecuencias que ya no tengo energías para afrontar.
Tomé el libro me dirigí al lugar más recóndito y profundo del bosque. Recorrí decenas de kilómetros para alejarlo de mi vida. Cavé un hoyo durante días enteros para asegurarme que fuera lo bastante profundo. Y cuando terminé lo curé con sangre de carnero y cráneo molido de cierva. Tapé el hoyo y antes de retirarme marqué el lugar con una brillante marca roja. Al alejarme, dejaba caer después de cada paso una señal, mientras con mi diestra me aferraba a la llave del libro, desde luego, todo esto fingiendo que no me percataba de mis acciones para que mi autoestima no se sintiera tan humillada...
7.10.04
Un paseito por el diccionario
Revisando el viejo diccionario Larousse de la Lengua Española Esencial, me topé con una pequeña cosa interesante que me gustaría compartir contigo, estimado lector. A pesar que no suelo dirigirme a tí en esta forma y no es el punto central de éste blog el comentar anécdotas 100% reales de la vida personal del autor de mismo, me veo en la penosa necesidad de presentarte mi hallazgo.
El diccionario dice así:
escatología1 s. f. Conjunto de doctrinas relacionadas con el destino último del hombre y del universo. <> FAM. escatológico.
escatología2 s. f. Estudio de los excrementos. <> FAM. escatológico.
¿Porqué la misma palabra se utiliza para hablar del destino del hombre y a la vez de los excrementos? ¿Qué nos está tratando de decir la la lengua?
Por el momento, es todo lo que tengo que aportar a este espacio. Agradezco tu tiempo y espero ansiosamente tus comentarios para tratar de llegar a una conclusión menos humillante.
6.10.04
En la mañana fuí al Seven Eleven a comprar leche. Ya en la caja, justo antes de salir, lo hice de nuevo: agarré una de esas publicaciones de socialitos... me odio.
Hace algunos años, salir en el periódico era toda una hazaña. Recuerdo que los familiares lejanos y amigos perdidos te hablaban por teléfono y te decían: "Te ví en el periódico". Claro, eso fue en el tiempo en que, como cualquier buen joven anciano sabe, todo era mejor. Ahora hay decenas de publicaciones de este tipo donde salen grupos de jóvenes "de rol" en los antros de la ciudad.
Me da coraje que existan esas publicaciones, pero me repudia encontrarme a mí mismo viendolas. Observo fotos de la misma gente que veía todos los días en la facultad. Se me derrama la bilis si me pongo a pensar que esas publicaciones tienen mucho más tiraje y mejor calidad de impresión que en las que he publicado o que las que amigos míos pueden sostener por tan solo media docena de números. Más me encabrona ver la calidad patética de redacción de sus pseudo artículos. Leo los chistes que ya me había mandado Lidia, la dientona de la oficina, dos meses antes por correo electrónico. Termino la tortuosa travesía leyendo los horóscopos que seguramente escribió una niña idiota la noche anterior a la fecha de cierre basándose en una Cosmopolitan de Febrero de 1987.
Cierro la publicación, me dirijo al baño a vomitar sangre y después me miro al espejo... pinche asco que me doy...
25.9.04
A continuación se presenta una transcripción del mensaje enviado por Manuel "El foco" Azcárraga, líder de uno de los cárteles de drogas más importantes del Norte de México. Este primer mensaje apareció en distintas cadenas televisoras locales el día 28 de Septiembre de 20XX entre las 12 y las 21 horas:
Saludos, ciudadanos de México. Como algunos de ustedes ya lo saben, mi nombre es José Manuel Azcárraga Ziguenza, también conocido como "El foco" y soy el jefe del cartel más poderoso del norte del país. Quisiera antes que nada, aclarar que el motivo de este mensaje no es aparentar cinismo ni desfachatez de mi parte. Mi objetivo principal es rendir cuentas de mis actos ante la gente que tanto aprecio: los mexicanos.
Como ustedes saben, el negocio de las drogas es altamente riesgoso, y por lo mismo los beneficios de hacerlo bien son muy cuantiosos. Me gustaría aprovechar este espacio para asegurarles que las ya más de 20 ejecuciones que se están presentando actualmente en el área metropolitana de Monterrey, o las más de 45 en Sinaloa y el resto de la frontera con Estados Unidos, son únicamente resultado de un cambio dentro de la administración de la compra-venta de droga en ésta plaza. En pocas palabras, les aseguro que éstas ejecuciones sólo afectarán a personas que estén estrechamente ligadas con el narcotráfico y la compra-venta masiva de drogas.
Con este mensaje no trato de justificar mis acciones y mucho menos diluir las implicaciones de las mismas, sin embargo me gustaría tratar de explicar a todos ustedes, que éste sistema tan cruendo que se maneja en las altas esferas del narcotráfico se debe a la constante inseguridad que vivimos en éste negocio. No es de sorprenderse que como mercaderes de productos ilícitos, estamos constantemente expuestos a la traición, por lo que no podemos darnos el lujo de perdonar o pasar por alto acciones de éste tipo. Es más que obvio que cualquier tipo de traición por parte de nuestros propios empleados significaría la cárcel o incluso la muerte de nosotros mismos, por lo que podría decirse que es meramente un instinto de supervivencia.
Me disculpo ante ustedes, mi familia, mis amigos, mi pueblo, por hacerles vivir momentos de inseguridad, por lo que nuevamente les reitero que NO se dañará a ningún civil y a nadie que no esté estrictamente relacionado con el narcotráfico de alto volumen. Todos los cabecillas de mi personal han recibido órdenes de no lastimar o molestar a los ciudadanos y a su vez ellos lo harán saber a todos los empleados que estén bajo su mando. Les pido que no se preocupen y espero que pronto termine este reacomodo administrativo para que podamos seguir conviviendo pacíficamente sin que mi negocio afecte a quienes no están interesados en él.
Antes de despedirme, les informo que mi departamento de relaciones públicas se encuentra analizando diferentes proyectos de beneficencia y fuertes donativos a asociaciones públicas y privadas para tratar de mitigar, aunque sea de un modo material, el daño psicológico que hemos causado como consecuencia de nuestros actos. Reciban mis más cordiales saludos y agradezco su tiempo.
-Fin de la transmisión
|
 |
|
|
|