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8.1.07
Hoy me levanté y por fin comprendí muchas cosas. Desde luego, no las comprendí inmediatamente en el instante en que me levanté, sino que me tomé unas cuantas horas, pero debo admitir que tengo una extraña tendencia a siempre iniciar mis textos de una manera similar. Bueno, pero ¿Qué es lo que me ha costado tanto tiempo comprender? En realidad no creo que haya sido tan ingenuo para no haberlo descifrado inconscientemente desde hace ya bastante tiempo, sino que más bien lo difícil fue poder explicarlo de alguna manera simple y, sobre todo, consciente.
Y la cosa es bien sencilla: toda la vida me la he pasado en una carrera contra la muerte. ¿El hilo negro? Desde luego que no. La analogía de la carrera contra la muerte es de ya hace cientos de lunas atrás. La pregunta principal es ¿Por qué o cuál es el motivo de esforzarse en una carrera que uno está predestinado a perder? ¿Para qué correr si sabemos de antemano que la muerte inevitablemente nos va a alcanzar?
Es de allí donde parte, según mi breve comprensión de la vida, el gran enigma de la existencia misma. ¿Cuál es el motivo de vivir si eventualmente voy a morir? ¿Por la pura emoción de intentarlo? Desde luego que no. ¿Para disfrutar la vida? Seamos realistas: la verdad son pocas las cosas que realmente se pueden disfrutar de esta vida, comparadas con todos los sufrimientos que se deben sobrepasar. Y no niego que existan alicientes; y mucho menos que en algún alocado momento de nuestra estrepitosa trayectoria, o en un rush de alegría incontenible se pueda llegar a pensar el clásico: “todo ha valido la pena por este momento”. Pero después de un detallado análisis y de poner todo en una balanza, es fácil para cualquiera de los miembros de la familia –sapiens comprender que ese tipo de momentos son los menos, mientras que las miserias y sufrimientos predominan la mayor parte de nuestros oxigenoinhalantes días.
De tal manera que llegamos al mismo punto ¿Para qué esforzarse en vivir una vida miserable y sin sentido si comoquiera he de morir? ¿Por qué tratar de superar a un adversario invencible? Después de un breve momento de iluminación he llegado a la conclusión de que todo el esfuerzo involucrado en la amarga travesía de la existencia consiste en derrotar a la muerte antes de que ella te alcance; en volverse inmortales antes de la muerte. Y es que la respuesta es tan sencilla que hasta parece ridícula: Nuestro objetivo es alcanzar la inmortalidad antes de morir.
Y para lograr la inmortalidad hay miles de maneras disponibles, algunas más eficientes que otras. Se puede obtener escribiendo un gran libro o rompiendo un récord deportivo. Inmortal a través de una pintura o una melodía. Inmortales Marie y Pier Curie; Atila, Mozart, Newton, Einstein y Picasso. Inmortal a través de tus acciones, tus pensamientos, tus ideas o tus omisiones. Allí esta la llave de la existencia: en la búsqueda constante de perdurar en esencia a pesar de que nuestro cuerpo se descomponga. En vivir en la mente colectiva, en los recuerdos, en los libros, en las voces, en las nuevas generaciones…
Pero esta no es la única manera de vencer a la muerte, también se puede obtener un resultado similar a través de la progenia: los hijos, los nietos, la familia... Se puede lograr una breve inmortalidad gracias a los amigos, los conocidos y las personas con quien interactuamos en el medio social. Sin embargo, la influencia de este tipo solo afecta un par de generaciones y después la inmortalidad se desvanece, se pierde el recuerdo, se olvida el nombre, desaparece la esencia…
Y es por esa razón que el gran Aquileo prefirió enfrentar una muerte cruel y prematura a cambio de que su nombre perdurara a través de los siglos. Y renunció a la promesa de una esposa y una familia. De un futuro tranquilo y sencillo. Todo esto con la firme convicción de empuñar la lanza y derrotar a la muerte justo un año antes de morir. 
Posted at 01:34 pm by pinchebuho
 |  |  | 007 January 9, 2007 06:35 PM PST
una idea asi ha estado en mi cabeza por algun tiempo ya. lo que resolvi fue hacer un arbol genealogico. |  |
  |  |  | Diablo January 11, 2007 03:46 PM PST
excelente...
supongo que el camino facil (y no tan facil) es tener una familia...
saludos. |  |
  |  |  | Jessica January 13, 2007 03:17 PM PST
Como siempre, cierras muy bien tus textos.
By the way, fue bueno verte y comprobar que no eres producto de mi delirio.
Cuídese |  |
  |  |  | Luiz V. January 25, 2007 07:47 PM PST
Aqui pasando a lee lo nuevo del blog y saludarte carnal, ya son veintemil años que no nos vemos, pero bueno, sabes que se te estima aca en rancholeon, aunque de tanta ejecucion ya le decimos "pinchi city", muy bueno el texto, te rifaste, bueno ya me voy cotorreamos. |  |
  |  |  | Tramoz January 26, 2007 05:56 PM PST
Muy estimado pinche-buho, si quieres evitar el dolor o el sufrimiento de que algún día moriremos irremediablemente, te invito a que te unas a alguna de las religiones para que te hagan un coco-wash y entonces creas que hay vida después de la muerte. Pero creo que eres de los pocos con cerebro suficiente para no hacer tal estupidez. Algo que me ayuda a mi en lo personal a sobrellevar con cierto gozo y alegría la inevitable levedad del ser es la lectura, el maravillarme con la ciencia, la música, intercambiar experiencias etc. A menos que tu cerebro esté atrofiado, siempre podrás hacer mover la balanza a tu favor. |  |
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